El área de Economía Internacional del CAEI tiene como objetivo profundizar sobre las variables macroeconómicas de cada uno de los paises de nuestra región, como así tambien los impactos provocados por las interrelaciones de un mundo económico cada vez más globalizado. En este sentido, las profundas desigualdades latinoamericanas requieren un análisis minucioso de nuestro pasado y presente, relacionando los datos cuantificables con aquellos que no lo son; esos factores políticos, sociales e ideológicos que han mellado fuertemente en la identidad latinoamericana e impactan cabalmente en cada uno de los entramados económicos nacionales y regionales. Por lo tanto, el análisis será abarcativo y reflexivo, tratando objetivamente una realidad que sin duda debe ser modificada. Con una mirada en la tangibilidad de los números que nos brinda la coyuntura; pero con el norte en entender las mejores decisiones economicas que deriven en un futuro de prosperidad para nuestros pueblos. Para ello, un breve resumen de lo acontecido indica que el año 2010 comenzó con una progresiva recuperación de la crisis internacional vivida el período anterior. En 2009 la economía mundial se contrajo un 2.1%, ligada a la caída en el PBI de Estados Unidos (-2.4%), la Unión Europea (-4.1%), Japón (-5.2%) y América Latina (-2.3%). La recesión global fue limitada gracias al continuo crecimiento acelerado de los países del Este Asiático, principalmente China cuyo producto bruto creció un 8.7%. La recuperación no estuvo exenta de traspiés. De hecho las bolsas internacionales se convirtieron en un subibaja que reflejaba los altos niveles de incertidumbre. Ello se intensificó a partir de la crisis fiscal europea, cuando en Mayo del presente año surgían las dudas respecto de un potencial default en Grecia. Tal preocupación pronto se extendió al conjunto denominado G-5 (Portugal, Irlanda, Italia Grecia y España) y a la UE en general. Como consecuencia, el Banco Central Europeo y el FMI brindaron un paquete de ayuda de €750 billones. Pese a lo anterior los países en desarrollo se recuperaron rápidamente, y su riesgo crediticio no fue afectado. Incluso en muchos países los ratings internacionales mejoraron como fue el caso de Bolivia, Nicaragua y Panamá. El recobro en desempeño de América Latina se debe principalmente al fortalecimiento de la demanda interna (en muchos casos ligado a paquetes de estímulo fiscal y monetario) y de la demanda internacional de commodities particularmente impulsada por el Este Asiático. Se espera entonces que en 2011 se produzca una tenue desaceleración en el crecimiento de algunos países y los flujos de inversión, no obstante el PBI global seguirá en torno del 3.3%. |